Primero, tienes que pensar si merece la pena seguir.
Sé que te gusta ser el centro de atención, que eres requetepresumidín, que eres tan independiente como quieres, y que una sugerencia que no sea de tu agrado te parece una orden u obligación que no debes cumplir porque no te interesa. Que eres de ideas fijas, que sólo se pueden cambiar en caso de beneficiarte. Que si dices "a tal hora salgo" a esa hora te vas (con la bici, ¿te acuerdas?, es sólo un ejemplo) aunque a mí sólo me falten 5 min para estar preparada (y me retrasara por ayudarte (limpiando el baño)), y luego me tocara pedalear sola hasta encontrarte. Bueno, sola no, Tina corría a mi lado. ¿Cómo voy a deshacerme de ella si siempre está conmigo?
Sé que haces cosas por mí, como comprar miel, las galletas que me gustan, dormir sin almohada, sacar a Tina y tenerla en casa, separar la ropa de color y blanco,... pero hoy me da igual.
Me da igual amarte, me da igual desearte, me da igual sonreir cuando te recuerdo esperándome en delantal (solo delantal), me da igual sentir un escalofrío cada vez que recuerdo el calor de tus brazos, el olor de tu piel, el suave y carnoso roce de tus labios sobre los míos, el despertar con tus besos, la ilusión de amarte...
Me da igual porque sé, que cuando lo sientes, puedes ser la persona más romántica del universo, el más maravilloso amante y compañero, el más cómplice y preocupado amigo. Y eso es lo que te exijo todos los días, porque sé que puedes y sé que lo merezco.
Acabo de llamar a mi amiga para decirla que no vas a la boda, que voy yo. ¡Me entristece tanto que no vengas! No por la boda en sí, más bien... porque creo que me aleja de tí. Respeto tu decisión, no me queda otra. ¿Seguimos siendo una pareja aún haciendo cada uno lo que le viene en gana? ¿Qué sentido tiene vivir juntos?
Por favor, cuidamé mucho porque a veces me planteo "¿qué es mejor?", seguir o ...