Al salir de trabajar me fui al centro de compras. Había que celebrar el aprobado y quería comprarme algo mono para la cena de esta noche. Me compré una falda, una camiseta y un vestido (de lo cual, no me voy a poner nada esta noche ;)). Cogí el metro y fui a recoger el coche. Llegué a casa, con los pies molidos, sobre las 22h. Recogí la ropa seca, preparé la cena (una super-ensalada con un poco de todo), cosí una goma a la cinturilla de la falda, saqué a Tinota y me duché.
Por fin, cuando estaba saliendo de la ducha llegó mi cielo. Pasó al baño a quitarse las lentillas y yo aproveché para contarle en persona que había aprobado con un ochazo como una casa. Me dí cuenta de que venía cansado y callado, pero estaba deseando compartir con él mi alegría: por aprobar, por no tener que estar preocupada todo el verano, porque hubiera llegado y tenerle cerca, para que me felicitara... y compartir los pequeños triunfos.
No sabemos como, pero las lentillas habían desaparecido. Cuando estaba echando el líquido se dio cuenta de que no estaban en el botecito. Pensó que se habían colado por el desagüe al aclararlas. Bajó a por el destornillador al coche, quitó los tubos y miramos si se habían quedado pegadas o atascadas en el codo, pero no había ni rastro de ellas, "pa" mí que ya iban rumbo al mar, libres...
Cenamos en silencio, salvo por alguna frase corta. Estaba cansado, triste, apático, apagado, harto.
En la cama, le pregunté si había tenido un mal día. "Ha sido un día muuuuuuuuy largo, en el trabajo la máquina mal, el compañero metiendo las manos en el ordenador cuando estaba metiendo los datos, para que saliera más tarde, y ... las lentillas. Siempre te digo que cuando llego me dejes un momento para que me quite las lentillas y me duche. Un minuto, sólo pido un minuto de tranquidad, pero nada."
Se me hizo un enorme nudo en el corazón. Pensé que se me estaba retorciendo tanto que iba a estallar. Sólo le había hablado de mí, de mi vida. ¿No es capaz de escuchar y quitarse las lentillas? ¿Sirve de algo culparme? Ya me sentía mal por él. Cenando le dije que lo sentía muchísimo, que si quería, hoy no íbamos a la cena y no salíamos, así con lo que se iba a gastar, casi tenía para una lentilla. Pero dijo que no. "Sí, encima que pierdo las lentillas no salgo!"
"Por cierto, el año pasado también perdí aquí una lentilla". "Sí, cariño, no la guardaste en el bote, apareció seca y rota en el interior de tu neceser". Ya no podía evitar que me cayeran las lágrimas, en silencio, con dolor.
Se dio cuenta. Me dijo que no me preocupara, que no tenía la culpa, que a lo mejor una tenía garantía todavía y le costaba la mitad. "O ya no compro más lentillas y me opero de la vista, mañana pregunto".
Cuando me calmé un poco, me levanté de la cama y me puse a escribir esto en un cuaderno. Se levantó para que me acostara y le dije que no se preocupara, que ya terminaba.
Al final, no sólo me da pena que haya perdido las lentillas y tenga que gastarse un dineral, sino que sobre todo me duelen sus palabras. Hay que pensar lo que se dice, no herir gratuitamente y sin motivo. Porque no sólo me hieres a mí, hieres mi confianza, nuestra relación. Te amo, pero estas cosas son las que me hacen pensar que mejor me quedo en mi casita, tú en la tuya, y Dios en la de todos.
Siempre te escucho, siempre me preocupo, qué hago ¿no te hablo de mí? Me duele.
Esta mañana cuando me he despedido para venir a trabajar me has pedido leer lo que había escrito. "Es personal" te he dicho.

Hay pequeñas cosas, que van convirtiendo una relación en algo de lo que no sabes salir, cuidado y si lo tiene que leer que lo lea, que te entienda un poco...encerrase en una misma, no sirve de nada...Noc_
Hay que tener cuidado con lo que se dice, tienes razón, pero también creo qe sería bueno dejarle leerlo, sobretodo si te lo ha pedido. Yo comencé mi blog por un escrito de mi pareja que me dejó leer. ¡Me ha sonado bastante tu relato!
Coincido con el comentario de noc_
Ten cuidado con ese tio.
Un besito
Jorge
Hola..
Sabes?..
Esa carta me parecio muy familiar.. Quiza' es que algunas mujeres somos la sensibilidad y sentimiento andando, que no descansamos hasta sacar eso que nos pone tristes ( chipis ), y es que a veces una situacion de lo mas normal o cotidiana diria yo, suele convertirse en la gota que derramo' el vaso y se destila sufrimiento....
Por lo que le sigue una cadena..
Nos encerramos en el sentimiento e inconsientemente queremos o creemos que la persona con quien compartimos nuestros dias y nos entiende, tambien nos puede comprender.. Asi' que esperamos que lo hagan y es todo un dilema; porque a veces el llamado sexo fuerte tiene la idea de que somos como ellos ( tienen un problema y no salen de la cueva hasta que estan tranquilos, es ahi' cuando ya nos platican ). Asi' que creen que haremos lo mismo, cuando es todoo lo copntrario, queremos que se acerquen, nos abracennn y nos comprendan hasta con una mirada ( o no? ).. Este post que publicaste ya tiene tiempo, sin embargo no puedo dejar de compartir contigo mi humilde opinion: la mejor solucion es compartir esos escritos o esas palabras con lagrimas cuando te encuentres mas tranquila... De lo contrario la poca, mejor dicho, la mucha sensibilidad aflora y es cuando nacen las heridas, porque uno ve las cosas dependiendo del estado de 'animo en que se encuentre..
Salu2.
La vida es bella ( La vita `et bella )
Qué mujer no ha sentido lo que tu? Pero piensa también esto... él había pasado un día infame... otras veces te había pedido ese minuto de silencio que uno precisa al llegar de la calle ("tras la puerta, la vida" esa que nos oprime y nos deja mustios, en la puerta de casa...) para ducharse y poder entregarse más entero a ti...
¿No pensaría el? "tan poco pido, un minuto de silencio"
A veces mi pareja se ofende por que le pido al amanecer que no me atormente con su cháchara pues amanezco con las pilas gastadas... Y me reprocha "¿¿a qué hora te hablo??". Sin embargo, cuando el fin de semana quiero sentarme a conversar, esta viendo TV desde el amanecer... y ni siquiera me oye cuando le hablo, o hace un gesto de fastidio cuando insisto...
Mira, alguien de esa tierra que hoy es arrasada por la guerra escribio que los árboles debían crecer juntos pero no podia uno tapar la luz del otro...
Dale su espacio y busca el tuyo con amor... y, sobre todo, no enquistes en ti situaciones como esta, que si analizas, no es verdaderamente tan dramática.... Hablale, empieza... Disculpame amor, siento hayas perdido tus lentillas, pero ansiaba tanto compartir mi alegría contigo, que no supe esperar que dejaras el polvo y el agobio de la calle antes delelgar a mi... te amo, lo sabías?
Y veras...
Un beso desde Cuba dase una vieja cincuentañera
Rosicris